Calidad del Aire, un derecho vulnerado por el pacto de las élite indolente

El grupo social Ciudadanos por el Aire y el Colectivo AIRE Medellín, invitados por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, estudiamos el propuesto Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire (PIGECA 2017 – 2030). Luego de su juiciosa lectura compartimos las conclusiones que argumentan nuestra posición ciudadana: no firmaremos el Pacto por la Calidad del Aire. Decisión tomada en coherencia con nuestro principio fundamental que es la protección de la vida y el ambiente.

Un pacto no se firma si desde el inicio sabes que estás en desventaja

El Área Metropolitana del Valle de Aburra en agosto del 2017 hizo la invitación a los colectivos ambientales y ciudadanos a firmar el Pacto por la Calidad del Aire y proponer acciones que podrían ser incluidas en el PIGECA 2017 – 2030.

Luego de revisar la invitación y leer el PIGECA, los ciudadanos que conformamos el grupo social Ciudadanos por el Aire y el colectivo AIRE Medellín hemos decidido no firmar el pacto; posición que no significa que dejemos de ser una ciudadanía activa y participante, al contrario, con más propiedad y convicción por la defensa de los derechos fundamentales, haremos parte de las mesas de vigilancia y control que reclamamos se constituyan lo más pronto posible con el fin de parar la horda de corrupción que nos está matando y está degradando el territorio.

Los ciudadanos estamos en desventaja frente a los otros actores que han sido convocados a la firma de este pacto, que a pesar de ser una minoría, nos desbordan en poder económico y político, el cual históricamente se ha antepuesto al bienestar colectivo, y creemos que en esta oportunidad no habrá diferencia alguna.

Los ciudadanos comprometidos no necesitamos participar en show mediáticos, falsos y engañosos como tradicionalmente lo han sido estas firmas de voluntades. Día a día demostramos nuestro aporte, somos coherentes con lo que promulgamos, priorizamos la movilidad activa, el transporte público y la bicicleta, reducimos la generación de residuos y el consumo de los recursos, defendemos la protección de esos otros que no pueden manifestarse, como los árboles; sin embargo, nuestro gran aporte tiene impactos mínimos frente a las consecuencias de las emisiones y residuos generados por la industria, el uso del vehículo particular, los transportadores, volqueteros y camioneros, así mismo, frente a la inacción de las Autoridades Ambientales y el Gobierno.

Nos enfermamos y morimos prematuramente, padecemos el cáncer, las crisis respiratorias, las alergias, las enfermedades cardiovasculares, caemos frente al orgullo del empresario y el político, que prioriza la búsqueda de su enriquecimiento personal.

En esta primera parte declaramos los principales puntos por los cuales no firmaremos, luego desarrollaremos los argumentos que los soportan para finalmente describir las conclusiones del análisis.

Puntos:

  • Un pacto se firma bajo el principio del gana – gana. Los ciudadanos estamos en desventaja ante el poder político y económico de los otros actores.
  • Estamos de acuerdo en que el AMVA convoque a todos los actores a que se comprometan, pero no estamos de acuerdo en que su poder como autoridad ambiental se vea supeditada al acuerdo de voluntades con los poderosos. Es inconcebible que el PIGECA no tenga planes de acción específicos que estén bajo la responsabilidad del AMVA. Solo el cumplimiento de las normas actuales reducirían significativamente los contaminantes en la atmosfera, pero estamos frente a una autoridad que ha perdido el empoderamiento.
  • Afrontamos una grave situación de contaminación atmosférica, que puede ser subsanada en el corto plazo, si se utilizan las herramientas legales que han estado a disposición de las autoridades ambientales desde hace una década.  
  • Un plan que intenta quedar bien con las élites indolentes, es una traición a los valores más fundamentales de la humanidad y una negación de la solidaridad y compromiso con los seres humanos y el futuro de las generaciones venideras.
  • El problema de contaminación del aire en el valle de aburrá no puede compararse con el de otras ciudades del mundo. Pese a ser una problemática mundial, la situación en nuestro territorio es crónica, no episódica, y sigue empeorando paulatinamente por la falta de acciones concretas que ya establecen actualmente las normas legales.
  • Colombia y los municipios del Valle de Aburrá cuentan con un amplio marco normativo y de políticas que establecen las bases para la gestión de la calidad del aire, su solo cumplimiento nos tendría en condiciones favorables actualmente, pero no hay voluntad para hacer cumplir la norma.
  • El PIGECA afirma que el Área Metropolitana viene realizando acciones concretas en el marco de la contaminación del aire, pero dentro del documento no quedaron claras cuáles son esas acciones concretas, a excepción de los pactos y planes por la calidad del aire, enumerados desde el 2007 hasta el 2015, que no obtuvieron los objetivos planteados.
  • No necesitamos más estudios que evidencien los efectos de la contaminación del aire en la salud, esto ya se ha hecho. Necesitamos es verificar a través del estudio epidemiológico la cantidad de muertes, que esperamos no sea manipulado, pues no existe un diagnóstico que se llame “enfermedad calidad del aire”, los efectos en la salud como el cáncer, las enfermedades respiratorias y cardiovasculares pueden ser atribuibles a otras causas solo por desviar la atención de la población.
  • En el PIGECA falta la relación de la industria de la cerámica o ladrilleras, incluidas las canteras a cielo abierto que por su impacto en la producción de material particulado primario, deberían tener una clasificación especial, además no han sido reguladas como corresponde.   
  • Los camiones, volquetas, motos de cuatro tiempos y buses aportan el mayor porcentaje de material PM.2.5, que es el contaminante de mayor efecto negativo para la salud y que hay que intervenir a corto plazo con medidas y acciones que ya contemplan las normas legales.  Sin embargo se deja a la suerte de un acuerdo de voluntades que seguramente priorizará otro tipo de intereses.
  • Reclamamos la operación de una de las estaciones más críticas, la Universidad de Medellín, que dejó de funcionar y no se han explicado las razones de ello a pesar de que estaba situada en uno de los puntos vitales del Valle de Aburrá y se continúa referenciando a través del documento. En la página 104, se describen las estaciones suburbanas, situadas en los entornos que presentan características especiales en cuanto a la circulación de los vientos y el arrastre de partículas, lo que es evidente en el sector de las ladrilleras de Belén donde el viento sopla hacía el norte y luego.
  • El Decreto 948 de 1995 y dos de las resoluciones más importantes que lo desarrollan. Es una herramienta que las autoridades ambientales han ignorado y minimizado permanentemente y aunque en este estudio se menciona la transcendencia de su alcance, luego sólo se cita tangencialmente en los apartados que no implican la toma de decisiones.
  • Las muertes se reducen a cifras y eso permite obviamente ignorar las que se pudieron evitar si se hubiesen aplicado, en su momento,  los protocolos de las normas, que de hecho son más enérgicos que los del presente plan.
  • No se resaltan, dada su importancia, las muertes que se producirán en los años 2019 al 2030 si en realidad se implementara el PIGECA, lo cual es dudable, por los antecedentes de los anteriores planes, que fueron condescendiente con las élites que contaminan.
  • La mención de los decretos y resoluciones que la autoridad no ha cumplido históricamente y que pudieron evitar las muertes, debe generar una demanda ciudadana respaldada por la Contraloría y la Personería. Solicitamos un juicio de responsabilidades a las administraciones anteriores.  
  • Pese al incumplimiento de la normatividad vigente, estamos  en la complementación y análisis de otro Plan denominado “PIGECA 2017-2030” ¿Cuál es la garantía de que al fin se obtengan resultados? Hay un adagio popular muy sabio que dice: “No se pueden obtener resultados diferentes, si se continúa repitiendo lo mismo”.  
  • Partamos en primera instancia de aplicar desde ya las normas actuales, incorporando sus mecanismos y procedimientos como actividades y líneas de acción, metas y objetivos y dejémoslas plasmadas en el actual PIGECA, para garantizar su continuidad y se convierta en un instrumento de ejecución a corto plazo.
  • Con las atribuciones que tienen las autoridades territoriales, en materia ambiental, no es necesario convocar las autoridades del nivel nacional. Claro que es mejor lograr su apoyo, pero no es indispensable.
  • Es desatinado que las metas intermedias para el año 2019, no muestren mejoría frente a las medidas que se referencian al 2016, con respecto al material particulado, para PM2.5, PM10, eso quiere decir que la actual administración le dejará el problema a la otra. Es un mal antecedente, pues mientras la administración que viene se ubica, la situación será desesperante.
  • Es sorprendente la solicitud de implementación de nuevos mecanismos regulatorios y actualizaciones legislativas de las normas vigentes en el corto plazo, cuando ni siquiera se han puesto en ejecución las actuales que son claras y precisas y que hubieran permitido evitar la situación de contaminación ambiental del aire a la que estamos sometidos en la actualidad. Colombia sería un paraíso, si en lugar de camuflar las realidades sociales con marañas de leyes que sólo son sofismas de distracción, se ejecutaran las existentes que son suficientes y adecuadas.  
  • Proponemos reevaluar la medida de pico y placa con el fin de realizar una transición hacia programas que conlleven a un mejor uso del vehículo y que no solo desplace la demanda vehicular a tempranas horas de la mañana o generen el aumento del parque automotor como está sucediendo.
  • Es de suma importancia que el PIGECA sea articulado con CORANTIOQUIA, se trata de organismos que cumplen iguales funciones, para problemas idénticos pero en áreas diferentes y lo que se quiere evitar, es que las omisiones de uno de los actores, sean atribuidas al otro, para evadir responsabilidades.   

A continuación presentamos nuestro análisis que sustenta los puntos anteriores:

EL DOCUMENTO PIGECA

Hemos retomado los temas que ha nuestra consideración son la fase neurálgica de la controversia y presentamos nuestro punto de vista. Es necesario formular interrogantes ante aseveraciones dentro del documento, que nos han parecido incongruentes con la realidad que a diario palpamos los ciudadanos, que seguramente se deben a la inacción de anteriores administraciones.

Como corresponde a una tesis de grado en su introducción,  el documento hace un recuento del proceso de industrialización, el crecimiento de las ciudades, las diferentes actividades económicas, el parque automotor, la distribución de la riqueza de las poblaciones, la demanda de energía, los modos de transporte y los infaltables cuadros comparativos estadísticos, entre otros.

LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE UN PROBLEMA MUNDIAL

Aunque el problema de la contaminación del aire es un problema mundial, el nuestro tiene características especiales que lo diferencian de la contaminación de otros espacios. Esas características ya han sido enunciadas en múltiples ocasiones por las mismas autoridades ambientales y en este mismo documento del PIGECA, pero tiene una explicación sencilla y lógica que no requiere mayores expansiones en el lenguajes, tales como la conformación topográfica del cañón del Valle de Aburrá, unido a la modificación de los vientos por la exagerada construcción de moles de cemento, como resultado de la metamorfosis amañada de los POT, para ampliar el perímetro urbano de los Municipios que conforman el Área Metropolitana, lo que ha desencadenado la tala indiscriminada de zonas forestales, suprimiendo con ello las islas verdes, reguladoras de temperatura, lo que ha incidido en la  disminución del impulso de las corrientes de aire.

Todo lo anterior, ha traído consigo que los gases tóxicos y partículas contaminantes procedentes de las fuentes fijas y móviles, se estacionen en el Valle de Aburrá, en un proceso que viene empeorando paulatinamente, porque no han sido intervenidas desde tiempo atrás, con acciones concretas como lo establecen las normas legales. Por lo tanto nuestro problema de polución es crónico y no episódico, como es el de Beijing, por ejemplo.  

INTRODUCCIÓN

En el documento se reconoce que:

“Colombia cuenta con un amplio marco normativo y de políticas que establecen las bases para la gestión de la calidad del aire en el país”

Se afirma además que el Área Metropolitana, viene realizando acciones concretas en el marco de la contaminación del aire.

Dentro del documento no quedaron claras cuáles son esas acciones concretas, a excepción de los pactos y planes por la calidad del aire, enumerados desde el 2007 hasta el 2015, que no obtuvieron los objetivos planteados.

También explica que: “El inventario de emisiones es detallado en fuentes y contaminantes por lo cual permite identificar y cuantificar los aportes de los principales sectores de generación de contaminantes atmosféricos en el Valle de Aburrá…”

Habla también de: “El combate a la contaminación del aire en el Valle de Aburrá es una carrera frente al tiempo…incorporando tanto acciones previas que se consideran necesarias y eficaces…y otros instrumentos complementarios en materia de movilidad sostenible, ordenamiento territorial, construcción sostenible y producción más limpia, entre otros”.

Ante lo anterior se plantean varios interrogantes, que parecen contradecir las acciones concretas:

¿Por qué en una reciente solicitud de los ciudadanos por el problema de contaminación de las ladrilleras, la siderúrgica Ferrosvel, varias canteras y la proliferación de volquetas en el Barrio Belén, el Área y Corantioquia no sabían de qué se trataba, ni donde estaban situadas y estas continúan con su espantosa actividad contaminante?

¿Por qué dejó de funcionar la estación de monitoreo del aire de la U de M.?

¿Dónde quedó el seguimiento a la aplicación de los estándares que deben cumplir las fuentes fijas, conforme a las normas, que establece ese “amplio marco normativo” a empresas que están establecidas hace más de veinte años y continúan contaminando?

Existe dentro del texto una tendencia en penalizar los vehículos particulares cuando hay una situación de extrema contaminación de fuentes fijas y móviles identificadas.

Como dice el documento del PIGECA, las medidas son de acuerdo a las características particulares de las ciudades y se afirman y comentan estas condiciones dentro del texto. “Puede decirse que son muchas las medidas que de acuerdo a las características particulares de las ciudades más densamente pobladas se vienen desarrollando a través de planes de mejora de la calidad del aire.

En la página 31 y siguientes reconoce y cita los estudios de la OMS y presenta gráficos de los efectos desastrosos de la contaminación en la salud, este reconocimiento es un gran avance en el camino adecuado para resolver el problema de la contaminación, por su relevancia y pertinencia lo citamos:

“Específicamente en cuanto a los problemas atmosféricos, este organismo internacional ha señalado en reiteradas ocasiones que la contaminación atmosférica de las ciudades se ha convertido en un problema de salud pública universal (OMS, 2006) representando “un importante riesgo medioambiental para la salud [que puede ser evitado] mediante la disminución de los niveles de contaminación del aire [para que los países reduzcan] la carga de morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.” (OMS, 2006).

Así, si bien existe un consenso cada vez más universal en el cual se reconoce que el aire limpio es uno de los requisitos básicos de la salud y el bienestar humano, lo que se ha venido configurando es una amenaza inminente a dicho bienestar. Según una evaluación de la carga de morbilidad debida a la contaminación atmosférica hecha por la OMS, cada año se producen más de 2 millones de muertes prematuras atribuibles a los efectos de la contaminación atmosférica urbana y de la contaminación del aire de interiores. Más de la mitad de esa carga recae sobre la población de los países en desarrollo. (OMS, 2006)

Se calcula además que para el año 2012 se produjeron 6.5 millones de muertes asociadas a la contaminación del aire, lo que equivale al 11.6% de todas las muertes a nivel mundial, siendo responsable del 36% de todas las muertes por causa del cáncer de pulmón, 35% de las muertes por EPOC, 34% de las muertes por accidentes cerebro vascular y 27% de las muertes por cardiopatía (OMS, 2016b). El infograma de la Campaña Respira Vida de la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para el Clima y Aire Limpio24 que se presenta en la Figura 6 y Figura 7 ilustra los principales impactos de la contaminación del aire a escala mundial.

Así mismo, según estas estimaciones, la contaminación atmosférica en las ciudades y zonas rurales de todo el mundo provocó 3 millones de defunciones prematuras en el 2012, lo cual se debe a la exposición a pequeñas partículas de 10 micrones de diámetro (PM10) o menos, a través de cardiopatías, neumopatías y cáncer.

En cuanto a la población mayormente afectada, según la OMS, para 2014 el 92% de la población vivía en lugares donde no se respetaban las Directrices de la OMS sobre la calidad del aire, identificando que son los habitantes de países de ingresos bajos y medianos quienes “sufren desproporcionadamente la carga de morbilidad derivada de la contaminación del aire exterior, lo que se constata por el hecho de que el 87%, de los 3 millones de defunciones prematuras, se producen en esos países, y la mayor carga de morbilidad se registra en las regiones del Pacífico Occidental y el Asia Sudoriental”. (OMS, 2016c).

En este mismo sentido, El IDEAM ha señalado que teniendo en cuenta que los mayores niveles de contaminación se presentan en las zonas urbanas y grandes centros industriales, y que a nivel nacional en Colombia “cerca del 74%de la población habita en estas zonas, este problema cobra una especial importancia para la salud humana” (IDEAM, 2012).

Finalmente, en términos del abordaje integral de esta problemática, este organismo internacional ha señalado que “la mayoría de las fuentes de contaminación del aire exterior están más allá del control de las personas, y requieren medidas por parte de las ciudades, así como de las instancias normativas nacionales e internacionales en sectores tales como transporte, gestión de residuos energéticos, construcción y agricultura.” (OMS, 2016c).

Es importante señalar que estos planteamientos han venido fundamentando un abanico de medidas y disposiciones a nivel mundial, nacional y regional, algunas de las cuales serán expuestas en el apartado siguiente de este plan; las cuales en general reconocen y/o resaltan la conexidad existente entre el abordaje de la problemática medioambiental y de otros asuntos que comprometen derechos fundamentales como la vida, la salud y la integridad física, enmarcados para esto no sólo en la  Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, sino a nivel nacional a través de la Constitución Política de 1991 y su posterior desarrollo jurisprudencial, los cuales se han encargado de incorporar normas que permitan al Estado instrumentalizar dichos derechos.”

Este reconocimiento de estudios rigurosos realizados por múltiples organismos científicos a nivel mundial y avalados por la OMS, a través de muchos años de revisión experiencias, monografías y estadísticas comprobadas, determinan los efectos nefastos de la contaminación del aire sobre la salud de los humanos y que sirven de fundamento al PIGECA, no se compagina con el hecho de que la autoridad ambiental haya contratado un estudio epidemiológico para comprobar estos resultados.

“También se propone realizar un estudio epidemiológico de impacto en la salud por la calidad del aire. Se realizarán convenios con las secretarías de salud de los diferentes municipios de la jurisdicción y con la academia.”

Más adelante el documento del PIGECA cita la jurisprudencia de la Corte Constitucional, lo que es otro avance importante, en el camino correcto:

“La conservación del ambiente no solo es considerada como un asunto de interés general, sino principalmente como un derecho internacional y local de rango constitucional, del cual son titulares todos los seres humanos, “en conexidad con el ineludible deber del Estado de garantizar la vida de las personas en condiciones dignas, precaviendo cualquier injerencia nociva que atente contra su salud”. Al efecto, la Constitución de 1991 impuso al Estado colombiano la obligación de asegurar las condiciones que permitan a las personas gozar de un ambiente sano, y dispuso el deber de todos de contribuir a tal fin, mediante la participación en la toma de decisiones ambientales y el ejercicio de acciones públicas y otras garantías individuales, entre otros. (Sentencia T-154/13)

En este sentido, señala la Honorable Corte:

Existe una estrecha relación entre el derecho a un ambiente sano con los derechos a la vida y a la salud, razón por la cual, la Corte ha sostenido que estas garantías constitucionales no pueden desligarse; de hecho, éste debe ser considerado como un derecho fundamental para la existencia de la humanidad, por cuanto, los factores perturbadores del medio ambiente causan daños irreparables en los seres humanos. (Sentencia T-256/15).”

“…“la Corte Constitucional colombiana ha desarrollado ese carácter ecológico de la carta política, dando carácter fundamental al derecho al ambiente sano, directamente y en su conexidad con la vida y la salud, entre otros, que impone deberes correlativos al Estado y a los habitantes del territorio nacional.” (Sentencia T-154/13). Reconociendo además los efectos particulares de ciertos contaminantes del aire, dentro de los cuales se referencia en material particulado (PM10 y PM2.5) (Sentencia T-256/15).”

En la página 40 y 41 del documento se cita las resoluciones de las Naciones Unidas, que en el 2014, acordaron unánimemente inspirar a las naciones del mundo para que establecieran estándares y políticas para contener la contaminación del aire, a lo que Colombia se adelantó desde el año 1973, en el Gobierno de Misael Pastrana Borrero, previendo la industrialización del país.

En lo expuesto en el siguiente punto nos remitimos a los interrogantes planteados en la página 2 de este escrito

“También se han emprendido importantes proyectos de producción más limpia con una amplia colaboración del sector industrial.”

“…En este capítulo se muestra que las emisiones a la atmósfera generadas por el transporte, la industria y los servicios están aumentando en el Valle de Aburrá, a pesar de los importantes proyectos y acciones realizados en materia de movilidad, producción y control de emisiones, entre otros. Ello se debe a que el ritmo de las actividades relacionadas con cada uno de dichos sectores está aumentando y también al estado de la tecnología y combustibles utilizados para llevar a cabo dichas actividades.”

En la relación siguiente, no se encuentra la industria de la cerámica o ladrilleras, incluidas las canteras a cielo abierto que por su impacto en la producción de material particulado primario, deberían tener una clasificación especial las que no han sido reguladas como corresponde.   

“En lo referente a sectores industriales predominan, la industria textil (TXT) con 97 empresas (22.4%), el metal mecánico (MMC) con 95 establecimientos (22.0%), la industria de bebidas y alimentos (BAT) con 70 plantas (16.2%) y química (QMC) con 52 empresas (12.0%) (Ver Figura 28). En el caso de equipos, estos cuatro sectores predominantes cuentan con 969 fuentes que representan el 67% del total reportado por las empresas del Área Metropolitana.”

En este apartado se hace alusión a las ladrilleras dentro del sector cerámico y se reconoce el aporte del monóxido de carbono con un alto porcentaje.

“La emisión de monóxido de carbono se asocia a la combustión incompleta de los combustibles sólidos (carbón y biomasa). Es por ello que los sectores industriales con mayores aportaciones son el textil con una emisión de 1,797 t/año (56%), el sector cerámico donde se incluyen las ladrilleras con 686 t/año (21%). En la Figura 41 se presenta la participación sectorial en las emisiones de CO. Es importante mencionar que en condiciones de aire exterior, este contaminante no representa un riesgo a la salud debido a su buena dispersión.”

En la tabla siguiente se observa como los camiones, volquetas, motos de cuatro tiempos y buses, aportan el mayor porcentaje de material PM.2.5, que es el contaminante de mayor efecto negativo para la salud y que hay que intervenir a corto plazo con medidas y acciones que ya contemplan las normas legales.  

“Tabla 4. Emisiones del transporte en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá– 2015. Fuente: (Área Metropolitana del Valle de Aburrá – UPB, 2017)

Sector PM.2.5 BC NOx SOx VOC CO2

Autos 122 32 3,655 199 2,535 1,330,251
Taxis 33 9 835 43 129 367,436
Buses 146 88 3,330 23 1,083 457,124
Camiones 579 353 4,773 21 3,102 548,273
Metroplús 0 2 2 0 0 5,469
Tractocamiones 22 22 337 1 55 40,942
Volquetas 391 0 925 3 226 84,807
Motos 2T 17 17 2 1 772 5,218
Motos 4T 197 302 433 51 3,608 267,635
Total 1,508 826 14,293 342 11,510 3,107,155

Se ratifica la problemática esencial de las emisiones de material particulado, tanto de fuentes primarias directas como la formación posterior en la atmósfera por la unión de moléculas de otros componentes tóxicos.  

CALIDAD DEL AIRE: ESTADO Y TENDENCIAS DE LA CALIDAD DEL AIRE

“En síntesis, en este capítulo se identifica que los principales problemas de contaminación del aire en el Valle de Aburrá están asociados con altas concentraciones de partículas respirables (PM2.5) y, en menor grado, por excedencias a la norma de calidad del aire de ozono. Asimismo, se cuenta con evidencias de que para reducir las concentraciones atmosféricas de PM2.5 es necesario incidir tanto en las emisiones directas de este contaminante (partículas de origen primario), como en la formación secundaria de PM2.5 en la atmósfera. En este último caso, es necesario reducir emisiones de dióxido de azufre (SO2, producido principalmente por la quema de combustibles fósiles que contienen este elemento) y óxidos de nitrógeno (NOx, generados por procesos de combustión en el transporte, la industria y los servicios).”

Combatiendo la contaminación de material particulado en debida forma, con las herramientas actuales, se estaría aliviando en gran medida, la carga contaminante en el Valle de Aburrá

“Hasta la primera mitad de 2016, la operación del programa de monitoreo de calidad del aire estuvo a cargo de la Universidad Nacional de Colombia (UN) de Medellín, bajo un convenio con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá a través del cual fue responsable de la operación y mantenimiento de todas las estaciones de monitoreo de atmosférico. A partir de la segunda mitad de 2016, la operación del programa de monitoreo de la calidad del aire fue transferido por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá al Sistema de Alerta Temprana (SIATA) de Medellín y Valle de Aburrá, que es un proyecto de Ciencia y Tecnología del Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía de Medellín, que cuenta con el apoyo y los aportes de EPM e ISAGEN43.”

Queda claro que el monitoreo del aire estuvo en manos de la universidad Nacional hasta el primer semestre del año 2016 y a partir de entonces lo asumió el SIATA, conformado por las entidades que se relacionan, sin embargo la Universidad Nacional continúa con su estación de estudio que aporta sus indicadores a toda la red.

En las páginas 102 se informa que existen 24 estaciones de monitoreo entre ellas una en la Universidad de Medellín, que opera un equipo automático. Según informe enero a mayo de 2016. Lo cual en la actualidad no es cierto, pues esta estación dejó de funcionar y no se han explicado las razones de ello a pesar de que estaba situada en uno de los puntos vitales del Valle de Aburrá y se continúa referenciando a través del documento. En la página 104, se describen las estaciones suburbanas, situadas en los entornos que presentan características especiales en cuanto a la circulación de los vientos y el arrastre de partículas, lo que es evidente en el sector de las ladrilleras de Belén donde el viento sopla hacía el norte y luego al centro del Valle de Aburra lo que se explica en la figura de la página 107. Una estación en esta zona de la U de M, es indispensable.  

“Las estaciones suburbanas se localizan en las laderas del valle, entorno que presenta unas características particulares por las circulaciones del viento y su comportamiento como sumideros de contaminantes que son emitidos en la zona centro del valle. En el Valle de Aburrá se han definido las estaciones Concejo de Itagüí, Centro Administrativo Municipal de La Estrella, Universidad de Medellín, Villa Hermosa y Loma Los Balsos Poblado, con el propósito de conocer los niveles de contaminación en estos entornos.”

Para la nota que sigue, podemos ensayar otra explicación, sobre todo en el sector de la estación de la U de M, pues esta es una de las zonas menos densa en construcciones de concreto y de pavimento y está cerca de la ladera de la Montaña que tiene un sector forestal amplio, este factor de calor se relacionaría mejor a la cantidad de emisiones primarias de partículas de las ladrilleras, la siderúrgica y las canteras que están ubicadas en este espacio y a la emisión de NOx, COx.

“Las temperaturas más altas se presentan, de acuerdo con los datos de la red de monitoreo atmosférico, en las estaciones S.O.S. Aburrá Norte, Politécnico Jaime Isaza, Universidad Nacional de Colombia, Universidad de Medellín, e Institución Educativa Colombia, las cuales están ubicadas en Girardota y Medellín. Para el caso de Medellín, ello podría tratarse de un efecto local llamado isla de calor, el cual se encuentra asociado al gran desarrollo de centros urbanos. Las superficies artificiales construidas retienen más la radiación solar recibida durante el día en comparación con otras áreas de mayor cobertura vegetal, ocasionando mayores temperaturas y cambios climáticos a nivel local.” Subrayas fuera de texto

“No obstante, en el Valle de Aburrá se observa que las concentraciones de PM2.5 pueden aumentar durante la época de lluvias.”

Estamos de acuerdo, este es un dato fundamental, pues luego de las lluvias y durante ellas se percibe y se siente la fuerte concentración de material partículado.

“No obstante, también está asociada a un incremento en los niveles de humedad del aire, la cual puede influir en la química atmosférica durante la formación de compuestos secundarios. En el caso de las partículas, puede contribuir al crecimiento higroscópico de las partículas, favorecer la presencia de aerosoles en fase acuosa, y propiciar la formación de partículas secundarias vía fase acuosa. La acumulación de precipitación alcanzó los 920 mm en el mes de octubre.”

En el siguiente capítulo se menciona una de las normas fundamentales dictadas con el propósito de contener y combatir la contaminación ambiental del aire producida por fuentes fijas y móviles: El Decreto 948 de 1995 y dos de las resoluciones más importantes que lo desarrollan. Es una herramienta que las autoridades ambientales han ignorado y minimizado permanentemente y aunque en este estudio se menciona la transcendencia de su alcance, luego sólo se cita tangencialmente en los apartados que no implican la toma de decisiones.

“Las primeras normas de calidad del aire, junto con niveles máximos permisibles de emisión y medidas para el control de fuentes de emisión fueron implementadas en Colombia a través del Decreto Nacional 02 de 1982, el cual fue actualizado mediante el Decreto 948 de 1995. Este decreto tuvo el fin de establecer normas sobre fuentes de emisión, responsabilidades de la autoridad ambiental en la gestión de calidad de aire y en el otorgamiento de permisos de emisiones, inspección de emisiones, planes de emergencia, y seguimiento al reporte  de  emisiones y cumplimiento por parte de los responsables de las fuentes de emisión.” Subrayas fuera de texto

“…y las Resoluciones 909 y 910 de 2008 establecieron los niveles máximos permisibles de emisiones para fuentes fijas y fuentes móviles respectivamente, al igual que las directrices para determinar el cumplimiento de origen de estos límites y la actualización de los estándares de calidad del aire para PM10 y PM2.5.”

Esta resolución lo que hace es adoptar el Protocolo para el Monitoreo y Seguimiento de la Calidad del Aire, mediante el diseño y operación de sistemas de vigilancia, en todo el territorio Nacional, sería importante vincularlo dentro del PIGECA, para la construcción de un cronograma con algunas de sus metodologías, para que los ciudadanos puedan hacer un seguimiento al cumplimiento de las metas del PIGECA.  

“La Resolución 650 de 2010 (publicada el 29 de marzo de 2010) establece el Protocolo para el Monitoreo y Seguimiento de la Calidad del Aire en Colombia. El Protocolo del Monitoreo y Seguimiento de Calidad del Aire define los siguientes objetivos para los Sistemas de Vigilancia de la Calidad del Aire (SVCA):

  • • Determinar el cumplimiento de las normas nacionales de la calidad del aire.
  • • Evaluar las estrategias de control de las autoridades ambientales.
  • • Observar las tendencias a mediano y largo plazo.
  • • Evaluar el riesgo para la salud humana.
  • • Determinar posibles riesgos para el medio ambiente.
  • • Activar los procedimientos de control en episodios de contaminación.
  • • Estudiar fuentes de contaminación e investigar quejas concretas.
  • • Validar modelos de dispersión de la calidad del aire.
  • • Adelantar investigaciones científicas.” Subrayas fuera de texto

En la parte donde se analiza el cumplimiento de las normas de calidad del aire, se muestra una realidad que para todos es perceptible con el solo ejercicio de nuestros sentidos, olfato, vista y tacto, que viene afectando de manera grave nuestra salud. Este reconocimiento es fundamental para continuar en la dirección adecuada.

“Tomando en cuenta la información disponible, los datos de todas las estaciones fueron comparados con la norma colombiana y con los valores de las guías de calidad del aire de la OMS para el 2015. Los resultados se presentan en la Tabla 10, la cual muestra que los contaminantes de mayor interés para la región son el ozono y el material particulado (PM10 y PM2.5).

Las concentraciones de ozono exceden la norma colombiana para ozono todas las estaciones donde se monitorea. Por otra parte, las concentraciones de PM2.5 superan uno o ambos tiempos de exposición (diaria y anual) de la norma colombiana en todas las estaciones. Las concentraciones de PM10 exceden la norma colombiana (diaria y anual) en la mayoría de las estaciones, y en donde no se supera, se encuentra muy cerca de los niveles máximos permisibles, superando los valores de las guías de calidad del aire de la OMS.

Además del cumplimiento de la normatividad, también es importante la frecuencia con los valores límite establecidos por la normatividad son superados.”

Si se ha de aplicar el siguiente concepto esbozado en el PIGECA, como una de las principales recomendaciones y de urgente cumplimiento en el corto plazo, para obtener una información confiable, es necesario repensar la ubicación de las estaciones de monitoreo, pues hace falta establecer los puntos críticos de forma práctica, entre ellos los de la U de M, entre otros.  

“La principal recomendación del análisis consiste en la mejora continua de la información generada por la red de monitoreo mediante el establecimiento de objetivos de calidad de los datos. Como parte de la estrategia de desarrollo de la red de monitoreo, es importante asegurar que el número y ubicación de las estaciones se defina en el contexto del objetivo, metas y líneas estratégicas del PIGECA. Para ello es importante establecer una correspondencia entre la ubicación de las estaciones de monitoreo y los objetivos a evaluar en cada una de ellas para cumplir con los propósitos del sistema de vigilancia de la calidad del aire. Si bien es importante que la red cumpla con todos los objetivos, el más importante de ellos es generar información confiable para evaluar el riesgo a la salud humana, para lo cual se requiere de estaciones cuya localización permita generar información adecuada sobre las concentraciones típicas en zonas densamente pobladas y para determinar el cumplimiento de las normas de calidad del aire.” Subrayas fuera de texto

IMPACTOS A LA SALUD Y EXTERNALIDADES

Lo argumentado en el siguiente capítulo, debiera de contener un análisis de la otra cara de la moneda, que evidencie “la magnitud y costos económicos” que ha soportado la población del Valle de Aburrá por la omisión de las autoridades ambientales al dejar de cumplir con los mandatos legales y constitucionales, para prevenir y combatir las contaminación del aire, desde la expedición del Decreto 948 de 1995 y sus normas reglamentarias.

“Esta evaluación tiene el propósito de brindar evidencia acerca de la magnitud y costos económicos de dichos efectos, como base para la estimación de beneficios en salud relacionados con la implementación del PIGECA.”  

En primer lugar se expone un panorama general de la situación actual de los efectos en la salud de la contaminación del aire a nivel mundial, así como una descripción de los síntomas y padecimientos respiratorios y cardiovasculares vinculados con la exposición a los contaminantes atmosféricos. En segundo lugar, se describe la evaluación de la carga de mortalidad atribuible a la contaminación del aire en el Valle de Aburrá elaborada, abarcando aspectos metodológicos y datos e información utilizada, así como los resultados obtenidos en relación con los efectos en salud y la valuación económica de tales efectos. Subrayas fuera de texto

Los resultados de la evaluación son utilizados posteriormente como insumo de la evaluación de beneficios del PIGECA descrita en el capítulo 7, haciendo parte del análisis de escenarios de los efectos en la salud que resultarían, por una parte, en caso de continuar las tendencias actuales de emisiones y calidad del aire y, por otra parte, la diferencia que haría la implementación efectiva del PIGECA.

En valoración de la carga de mortalidad por efectos de la contaminación del aire, las muertes se reducen a cifras y eso permite obviamente ignorar las que se pudieron evitar si se hubiesen aplicado, en su momento,  los protocolos de las normas anteriormente enunciados que son más propicios y enérgicos, que el presente plan y también permite ignorar hacia el futuro, las muertes que se producirán en los años 2019 al 2030 si en realidad se implementara el PIGECA, lo cual es dudable, por los antecedentes de los anteriores planes, que fueron condescendiente con las élites indolentes que contaminan.

Panorama

En las páginas 151 a 157 se hace una descripción de cada uno de los contaminantes atmosféricos y sus efectos particulares sobre la salud, tomado de las fuentes de la OMS y diferentes organizaciones científicas, así como los costos económicos como parte de Producto Interno Bruto, conforme a los informes del Departamento Nacional de Planeación de Colombia. Estas evidencias nos afianzan en la necesidad urgente de tomar decisiones en el corto plazo para contrarrestar y prevenir a futuro, las consecuencias fatídicas de la contaminación del aire, sobre la salud.

Citamos la referencia que hace el documento a los datos del Banco Mundial por considerarlos apreciables.

“Los efectos a la salud representan el principal impacto económico de la contaminación del aire. De acuerdo con el Banco Mundial, el costo de los impactos en salud de la contaminación del aire alcanzó en el año 2013 los 5.5 trillones de dólares (World Bank – IHME, 2016). Con niveles de contaminación en aumento, la OCDE estima que estos impactos podrían alcanzar los 25 trillones de dólares en el año 2060 (OECD, 2016).”  

Por su notabilidad nos referimos a los acápites donde se menciona el Decreto 948 de 1995, de manera tangencial y los decretos que lo mejoran y modifican en aspectos puntuales.

“Tabla 17. Documentos CONPES relacionados con la gestión de la Calidad del Aire”

“… Normatividad

Decreto 948 de 1995 en el cual contiene el Reglamento de Protección y Control de la Calidad de Aire. Decreto 2107 de 1995 y 979 de 2006, por medio de los cuales se modifica parcialmente el Decreto 948 de 1995, que trata sobre los niveles de prevención, alerta y emergencia pos-contaminación del aire.”

En 1995, el Gobierno Nacional emitió el decreto 948 que reglamentó aspectos relacionados con la prevención y control de la contaminación atmosférica y la protección de la calidad del aire, decreto que fue posteriormente modificado por el decreto 979 de 2006 en temas como la declaración de áreas fuente de contaminación, la definición de episodios críticos de contaminación y las medidas para atenderlos.”

En el documento, se cita más adelante, la Resolución 909 de 2008, que establece las normas y estándares de emisión admisibles de contaminantes a la atmósfera por fuentes fijas, como desarrollo del Decreto 948 de 1995, lo que indica que desde el 2008, la autoridad ambiental debió haber pactado y verificado el documento o formulario de emisiones y hecho el seguimiento respectivo a industrias, que al día de hoy, después de más de veinte años de existencia, no cumplen con los mínimos estándares de producción limpia.

“En junio de 2008, día internacional del medio ambiente, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial expidió la nueva reglamentación sobre emisiones de fuentes fijas, Resolución 909, que reglamenta los niveles de emisión de contaminantes que deberá cumplir toda la industria en el país, con la cual se actualiza la reglamentación expedida por el Ministerio de Salud hace más de 25 años.”

“Resolución 909 de 2008 del (MAVDT), por la cual se establecen normas y estándares de emisión admisibles de contaminantes a la atmósfera por fuentes fijas.”

Cabe resaltar que además, esta Resolución desarrolla también, lo establecido en el Decreto 2811 de 1974, Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, dictado en el gobierno del Presidente Alfonso López Michelsen, que se encontraba vigente. Citamos los artículos correspondientes del Decreto 2811 de 1974.

“Artículo 73º.- Corresponde al Gobierno mantener la atmósfera en condiciones que no causen molestias o daños, o interfieran el desarrollo normal de la vida humana, animal o vegetal y de los recursos naturales renovables.

Artículo 74º.- Se prohibirá, restringirá o condicionará la descarga, en la atmósfera de polvo, vapores, gases, humos, emanaciones y, en general, de sustancias de cualquier naturaleza que puedan causar enfermedad, daño o molestias a la comunidad o a sus integrantes, cuando sobrepasen los grados o niveles fijados.”

Antecedentes de la Gestión de la Calidad del Aire en el Valle de Aburrá

Pacto para el Mejoramiento de la Calidad del Aire en el Valle de Aburrá 2007

En lo referente a los diferentes pactos y planes para el mejoramiento de la calidad del aire, empezando en el 2007. Podemos decir que aunque este pacto, contiene todos los elementos establecidos en el Decreto 948 de 1995, a pesar de la justificación de su fracaso, la realidad es que no se aplicó, porque la norma confiere los suficientes elementos para obtener toda la información necesaria y medir los factores contaminantes y hacer su seguimiento. Se lograron reducciones en el contenido de azufre de los combustibles, lo demás se convirtió en letra muerta, que solo se explica por la connivencia de la autoridad ambiental con los actores fuentes de contaminación y en consecuencia, tal como lo afirma el documento PIGECA, estos fueron los resultados:

“Por una parte, la insuficiente efectividad del Pacto podría deberse a que las tendencias de calidad del aire requerían desde ese tiempo un enfoque de mayor alcance que las establecidas en el Pacto, lo cual estaba limitado entre otros aspectos por la escasa información que existía en ese momento como fundamento del Pacto. Por otro lado, también podría deberse a que el Pacto careció de un arreglo institucional que facilitara la articulación permanente entre autoridades y actores involucrados, así como de compromisos, mecanismos y estructura organizacional que permitiera al Área Metropolitana del Valle de Aburrá dar seguimiento a las acciones, evaluar avances y comunicar públicamente resultados, así como reforzar las medidas originalmente comprometidas en virtud de los resultados en el comportamiento de la calidad del aire.” Subrayas fuera de texto

Plan de descontaminación del aire del Valle de Aburrá 2010

El pacto para descontaminación del aire de 2010, tampoco funcionó, por el contrario se aumentaron los niveles de los indicadores.

“…y acciones dirigidas a alcanzar la reducción de emisiones necesarias para el cumplimiento de los estándares de calidad del aire…En la Figura 93 se realiza de manera indicativa una evaluación del cumplimiento de las metas de calidad del aire previstas para el año 2015, usando los resultados del informe de calidad del aire de dicho año. Como puede observarse, las metas previstas no fueron alcanzadas. Por el contrario, los niveles de PM2.5 se han incrementado significativamente frente a los del 2009. Subrayas fuera de texto

“La estrategia para el cumplimiento de la meta consiste en establecer medidas estructurales de mediano y largo plazo para el control de las emisiones vehiculares, emisiones industriales, fortalecimiento de capacidades y el seguimiento a las metas de reducción.”

Aunque se describan dentro de los planes de que: “…se establecen las medidas estructurales de prevención y control de emisiones” no es posible cumplir si no hay acciones efectivas y adecuadas. Un plan por sí solo, no reduce los niveles de la contaminación del aire.

El Decreto 948 de 1995 los decretos y resoluciones que lo desarrollan y adicionan, ofrece todas esas medidas estructurales de mediano y largo plazo, para el control de emisiones de fuentes fijas y móviles  

Se realzan del contenido del Plan, los siguientes apartes y las respectivas observaciones:

“Se resaltan las medidas propuestas para el control de emisiones vehiculares, entre las que se encuentra el mejoramiento de los combustibles, el control al certificado de revisión técnico mecánica emitida en los Centros de Diagnóstico Automotriz CDAs y la fiscalización permanente en las vías.”

Esta aseveración solo está en el papel, pues esta semana se informó por los medios de comunicación, que en operativos llevados a cabo por la autoridad ambiental, para la verificación de sus condiciones de emisión de gases, el 67% de los vehículos intervenidos, no cumplía con los estándares establecidos. En ese mismo sentido se pronunció el Director del Área Metropolitana en el periódico el Colombiano, al principio del presente año.

Es incomprensible la inacción en la aplicación de la norma. La ciudadanía no conoce hasta ahora, del decomiso de los vehículos y el cierre de los CDA que resultaron involucrados. La falta de autoridad es evidente. De esta manera, la situación de la contaminación del aire, se tornará mucho más dramática.

“La implementación del Plan Maestro de Movilidad en el Valle de Aburrá que incluye el Sistema Integrado de transporte-SITVA (Metro, Metrocable, Metroplus, Tranvía, Encicla), los convenios de cooperación con el sector de Transporte Público colectivo (racionalización y renovación), son medidas fundamentales que incentivan el uso de transporte público y favorecen la decisión de las personas para preferir este tipo de transporte en lugar del privado.”

Aunque algunos aspectos se pueden resaltar, lo cierto es que muchos de esos desarrollos se deben a la dinámica propia del crecimiento de la ciudad, aunque no hubiese planes de descontaminación del aire. Pero de acuerdo a los resultados, no se ha atacado el problema en el punto neurálgico: Emisiones al aire de las Industrias textiles, químicas, Ladrilleras, siderúrgicas, canteras, volquetas, buses obsoletos, camiones y motos de cuatro tiempos.  

“La exigencia de establecer Planes de movilidad empresarial sostenibles –Planes MES, mediante la Resolución Metropolitana 2381 de 2015, modificada posteriormente por la Resolución Metropolitana 1379 de 2017, es un aspecto a destacar en la región.”

Los ciudadanos no tenemos noticia de las empresas que se hayan acogido a estos planes de movilidad sostenibles. Aunque sería un importante avance, es pequeño comparado con lo que se ha dejado de ejecutar, pero tampoco sería suficiente, conforme a los resultados y los indicadores:

“Para el sector industria, se definieron medidas como el aseguramiento de la calidad en las Mediciones, el cumplimiento de la normatividad nacional que regula las emisiones atmosféricas, la definición de incentivos, mejorar la calidad de los combustibles, entre otros. Se destaca la expedición de la Resolución Metropolitana 912 de 2017, que enfoca al sector industrial a hacer una gestión integral para mejorar la calidad del aire, incluyendo capacitación permanente a operarios, revisión continua de variables de combustión, automatización de alimentación de combustibles, entre otras.” Subrayas fuera de texto

De lo anterior no se conocen y se deben tener, para el conocimiento ciudadano, las bitácoras de seguimiento y los convenios de los pactos conforme a la ley, que ya debieron de haberse cumplido, por lo antiguo de muchas industrias que continúan emitiendo contaminantes al aire, con tecnologías del siglo XIV, las que deben estar fuera de funcionamiento.

Es también incomprensible, que la autoridad ambiental dicte la Resolución Metropolitana 912 de 2017, “… que enfoca al sector industrial a hacer una gestión integral para mejorar la calidad del aire…” cuando existen normas precisas y adecuadas, que suplen tales actos administrativos con creces y que además han sido mencionadas en el presente Plan, como el Decreto 948 y los decretos y resoluciones que lo desarrollan y complementan, cuyos protocolos pueden dar lugar a efectuar una excelente gestión en este sentido, y que reiteramos, no han sido utilizadas para combatir la contaminación del aire de forma oportuna.

En el Plan Integral de Desarrollo Metropolitano –Plan Metrópoli 2008 – 2020 se articula el Plan de descontaminación del 2011

En cuanto a este plan, el documento ofrece la explicación del fracaso del mismo, aunque inicia el párrafo anunciando unos logros, que no están especificados.

“A pesar de sus logros, la información disponible señala que el Plan de Descontaminación del 2011 ha sido insuficiente para revertir las tendencias actuales de crecimiento de las emisiones contaminantes y aumento de los niveles de contaminación atmosférica. El Plan carece de metas, así como de un marco de resultados e indicadores, lo cual dificulta su seguimiento y evaluación. Ello ha fundamentado la necesidad de llevar a cabo una actualización y repotenciación del mismo.”

Los Planes de Gestión del 2012-2015 “Pura Vida” y 2016-2019 “Territorios Integrados”, los resultados hasta ahora, indican que todo se ha quedado como letra muerta y como consecuencia de ello y fundamentado en este último: “Sobre estas directrices y bases de planeación” estamos en la complementación y análisis de otro Plan denominado “PIGECA 2017-2030” ¿Cuál es la garantía de que al fin se obtengan resultados? Hay un adagio popular muy sabio que dice: “No se pueden obtener resultados diferentes, si se continúa repitiendo lo mismo.  

Impacta la cantidad de planes que desfilan, se entrelazan y se superponen con los mismos propósitos y finalidades, en los que seguramente se gastaron cuantiosos recursos humanos, económicos y logísticos para tan pobres resultados, mientras la polución en el aire sigue en aumento.

Indudablemente esto requeriría un juicio de responsabilidades a las administraciones anteriores.  

Es incuestionable que no era necesario contratar otro estudio, pues ya todo está sobre diagnosticado, planeado, delineado hasta la saciedad, lo único que habría que hacer era recopilar y ajustar las metas a los indicadores y estándares establecidos en las normas legales, el ejercicio de la autoridad para hacerlas cumplir y una acertada y compartida participación ciudadana que observe y verifique su desarrollo.

Programa de episodios críticos

“El Plan Operacional para enfrentar Episodios Críticos de contaminación del aire (POECA)” No puede funcionar oportuna y eficientemente, si existen sectores que al momento no tienen monitoreo y en otros es deficiente y la percepción ciudadana es que permanecen con niveles de contaminantes que ameritan la alerta roja permanente. Primero hay que ajustar y corregir esas fallas.

EL PIGECA

Desarrollaremos una referencia de los apartados que consideramos fundamentales dentro del Plan PIGECA, con las observaciones pertinentes y al final una conclusión.

“6 OBJETIVOS, METAS Y EJES ESTRATÉGICOS”

Resaltamos los enunciados que pretenden abordar los aspectos fundamentales de la contaminación atmosférica.  

  • a) una estrecha articulación y corresponsabilidad entre las distintas entidades del Estado involucradas, en el ámbito de sus competencias;
  • b) intervenciones para evitar, minimizar y/o controlar emisiones contaminantes todos los sectores de la actividad urbana y productiva relacionados su generación;
  • c) atención tanto a las causas estructurales de los problemas como a los desafíos de los efectos que reclaman atención inmediata;
  • d) enfoque principal en los contaminantes atmosféricos de mayor riesgo para la salud (material particulado fracción respirable, sin menoscabo de otros contaminantes atmosféricos;
  • e) prioridad en reducción del riesgo y efectos a la salud de los contaminantes atmosféricos, procurando otros beneficios de protección al ambiente, la elevación del bienestar social y desarrollo económico, así como de contribución a las metas metropolitanas y nacionales de mitigación del cambio climático.”

Con las atribuciones que tienen las autoridades territoriales, en materia ambiental, no es necesario convocar las autoridades del nivel nacional. Claro que es mejor lograr su apoyo, pero no es indispensable.

“Para ello, es necesario proyectar el crecimiento que tendrían las emisiones contaminantes en ausencia del Plan y”

Si los planes anteriores no se cumplieron, o se cumplieron en una mínima parte, que obedece más a la dinámica del crecimiento de una ciudad sin plan de descontaminación, porque siempre hubo ausencia de compromiso de las autoridades ambientales, este ejercicio de proyección, es trivial, si no se articula el PIGECA a las directrices legales y a su aplicación eficaz y eficiente, palabras que en nuestro medio, especialmente en el nivel gubernamental han perdido su significado por su uso generalizado y los efectos  vacíos en su utilización.   

“6.2.1 Objetivo general

“El Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire 2017-2030 (PIGECA) tiene como objetivo mejorar progresivamente la calidad del aire del Área Metropolitana del Valle de Aburrá para salvaguardar la salud pública y proteger el ambiente, así como para elevar el bienestar social y propiciar un desarrollo metropolitano sostenible.”

“6.2.2 Objetivos específicos

“…5. Impulsar un desarrollo bajo en emisiones de la industria y los servicios, a través del fortalecimiento de la efectividad y alcance de los programas de prevención y control de la contaminación atmosférica, y mejora de la eficiencia energética, elevando el desempeño ambiental, la productividad y la competitividad.

  1. Elevar la efectividad y cobertura en el control y sanciones a: a) agentes responsables de la emisión de contaminantes atmosféricos y/o b) agentes cuyas acciones contravengan las disposiciones establecidas por las autoridades competentes en los instrumentos de planeación y ordenamiento del territorio y otros similares, fortaleciendo además la articulación entre autoridades en distintos órdenes del Estado, especialmente las ambientales; de tránsito y policía; y desarrollo urbano, entre otras.”

Los anteriores son los objetivos específicos más relevantes dada la situación que nosotros los ciudadanos del común consideramos de suma gravedad.

“6.3 Metas

6.3.1 Metas de Calidad del Aire

Tabla 20. Criterios para la definición de metas de calidad del aire para PM2.5, PM10 y Ozono

“El promedio de la concentración media anual de PM2.5, registrada por las estaciones de la red de monitoreo atmosférico del Valle de Aburrá para el año 2016 fue de 33 μg/m3 (con un mínimo de 24 μg/m3 y un máximo de 51 μg/m3). Ese mismo año, el número de excedencias en estaciones poblacionales en períodos de 24 horas fue de 23 y en estaciones de tráfico fue de 93.

Tomando como referencia esta base y en consideración de los objetivos intermedios de calidad del aire de la OMS, la meta propuesta es alcanzar una concentración promedio anual de 23 μg/m3 y un número de excedencias en periodos de 24 horas de 15 para estaciones poblacionales y 56 para estaciones de tráfico a 2030.”

Esta es una meta absurda, pues si se tienen en cuenta los mecanismos de las normas legales anteriormente citadas, mediante un plan de contingencia que involucre las diferentes instancias judiciales, se puede lograr ese objetivo en un máximo de un año.

El asunto de la contaminación del aire que más preocupa por las consecuencias adversas para la salud lo constituye el PM.2.5, originado por las fuentes primarias fijas y móviles que están identificadas, y empleando el principio de Pareto: “el 80% de las consecuencias proviene del 20% de las causas y en aplicación de los mecanismo adecuados, seguramente en corto tiempo tendremos resultados satisfactorios. Alcanzándose esta meta se obtienen las demás, así de sencillo. Pero ese es el gran dilema que plantea la eficiencia y la eficacia.

“Tabla 21. Metas intermedias de concentración para PM2.5, PM10 y Ozono

Meta a 2019  36 μg/m3  21 58 μg/m3  10 92 μg/m3  26% “

Es desatinado que las metas intermedias para el año 2019, sean superiores a las de referencia de 2016, con respecto al material particulado, para PM2.5, PM10, eso quiere decir que la actual administración le dejará el problema a la otra. Es un mal antecedente, pues mientras la administración que viene se ubica, la situación será desesperante.

También se aplica Pareto a las soluciones sencillas, sin necesidad de elaborar un plan complejo que generalmente no funciona, como se ha demostrado con los anteriores. Sobre todo cuando se requiere un inmenso aparato logístico para ejecutarlo.

Marco Integral de Políticas

“Como se ha mencionado en la Sección 5.1, Colombia cuenta con una amplia trayectoria en materia de legislación, regulación y política de calidad del aire y otros temas relacionados…”  Subrayas fuera de texto

  • “…Acordar con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y otras autoridades competentes en materia de normatividad de emisiones, calidad del aire y temas relacionados, un programa de desarrollo y actualización que incluya, desde una perspectiva integral la revisión, fortalecimiento y/o ampliación del marco normativo vigente. Entre los principales instrumentos regulatorios y/o legislativos que requieren ser actualizados y/o establecidos en el corto plazo para avanzar en el cumplimiento de objetivos, metas y estrategias del PIGECA se encuentran: i. la Resolución 909 de 2008 que establece las normas y estándares de emisión admisibles de contaminantes a la atmósfera por fuentes fijas ;
  • ii. la Resolución 910 de 2008 que reglamenta los niveles permisibles de emisión de contaminantes que deben cumplir las fuentes móviles terrestres (para todo tipo de vehículos nuevos y en circulación);
  • iii. la Ley 1205 de 2008 Por medio de la cual se mejora la calidad de vida a través de la calidad del diésel y se dictan otras disposiciones;
  • iv. la Resolución 610 de 2010 que ajusta las normas nacionales de calidad del aire para contaminantes criterio.
  • v. nuevas normas para cubrir sectores que actualmente no están suficientemente regulados incluyendo diversos sectores identificados como fuentes de área y
  • vi. pruebas y procedimientos para la inspección de emisiones vehiculares realizadas por los centros de diagnóstico automotor mediante la medición de gases de escape.
  • b) Establecer e implementar, por parte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, un conjunto de resoluciones de rigor subsidiario que permitan fortalecer en el corto plazo la prevención y control de las emisiones generadas, a través de los instrumentos aplicables a cada uno de los ejes temáticos del PIGECA según corresponda.: i. en el transporte,
  • ii. la industria y los servicios
  • iii. otras fuentes generadoras de contaminación del aire y
  • iv. los procesos de planificación y ordenamiento territorial.”

En este marco integral de las políticas del PIGECA, se acepta que se cuenta: “con una amplia trayectoria en materia de legislación, regulación y política de calidad del aire y otros temas relacionados” en consecuencia es sorprendente la solicitud de implementación de nuevos mecanismos regulatorios y actualizaciones legislativas de las normas vigentes en el corto plazo, cuando ni siquiera se han puesto en ejecución las actuales que son claras y precisas y que hubieran permitido evitar la situación de contaminación ambiental del aire a la que estamos sometidos en la actualidad. Colombia sería un paraíso, si en lugar de camuflar las realidades sociales con marañas de leyes que sólo son sofismas de distracción, se ejecutaran las existentes que son suficientes y adecuadas.   

Luego, el PIGECA se extiende sobre multitud de temas epidemiológicos, monitoreo, pronósticos, inventario de emisiones y políticas de ciudad, planeación y ordenamiento territorial cuando no hemos podidos resolver temas menores con las actuales herramientas, lo anterior amenaza convertir el PIGECA en un Galimatías que absorberá recursos económicos y logísticos de inmensas proporciones para llegar a los mismos resultados por falta de ejecutar las acciones en todos los aspectos desde los epidemiológicos hasta los de ordenamiento territorial que están previstas de tiempo atrás, en las normas actuales y que nunca han sido desarrolladas correctamente, por ausencia de autoridad y la injerencia de factores de corrupción.

“Elaboración de una Resolución Metropolitana que establezca el Programa Integral de Inspección de Emisiones que tendrá por objeto establecer el calendario y los lineamientos conforme a los cuales, los vehículos automotores de combustión interna matriculados y/o que circulen en el Valle de Aburrá deberán ser presentados para llevar a cabo pruebas de emisiones contaminantes, para cada año. Esta resolución deberá ser revisada periódicamente. La resolución incluirá:”

Por ejemplo en temas menores como las Líneas de Acción orientadas a la Inspección de emisiones y mantenimiento vehicular, que ya existen, pero mientras exista la cultura del soborno y el cohecho, involucrar más actores en el proceso es aumentar la distribución de las coimas. Se deben ejecutar acciones contundentes como decomisar los vehículos y cerrar los CDA, cuando se encuentren incumpliendo las normas. Se ha demostrado a través de todo este proceso de contaminación del aire que los dos factores fundamentales han sido siempre la falta de autoridad en hacer cumplir las normas y la falta de honradez. Aunque se diseñe otro plan, estos ingredientes seguirán su curso, si no hay principio de autoridad de por medio.

“Establecimiento de una Política Integral de Desarrollo de Bajas Emisiones

  • ..• Diseño e implementación de una Política Integral de Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios Bajo en Emisiones a ser implementado a través de una Resolución Metropolitana, incluyendo:…

Optimización de Sistemas de Control de Emisiones.

  • …• Incorporación en la Resolución Metropolitana 912 de 2017 del requerimiento de mejora y/o sustitución de los sistemas de control existentes en fuentes fijas para reducir emisiones contaminantes. Entre las acciones principales se encuentran:…

Estándares de emisión más estrictos para fuentes fijas.

  • …• Incorporación de disposiciones complementarias en la Resolución 912 de 2017, incluyendo: a) límites de emisión más estrictos para las fuentes fijas acordes con las condiciones del Valle de Aburrá, con énfasis en las emisiones de material particulado…
  • Mejorar del desempeño ambiental y energético de la industria.”
  • …Implementación de las disposiciones establecidas en la Resolución 912 de 2017, de tal forma que las empresas del Valle de Aburrá lleven a cabo las acciones de mejoramiento del desempeño ambiental y energético, tales como:…
  • “Diseño e implementación de un programa integral de prevención control de emisiones contaminantes en los sectores de cerámicas y vítreos, maderero, y textil en las zonas de mayor densidad industrial identificadas en el inventario de emisiones.”

Volvemos al decreto 948 de 1995 sus normas complementarias y su aplicación, todo esto está establecido, ya existen los esquemas, los estándares, las regulaciones para el reconocimiento del cumplimiento de los convenios dirigidos a una producción limpia, y no se ha hecho cumplir a pesar de su rigurosidad. Lo que se propone es un retroceso pues lo planteado parece haber sido redactado por la industria, pues se vuelve conciliatorio y por lo tanto permisivo. Con una regulación de esta índole se agudizará el problema.

Incorporación en la Resolución 912 de 2017 de lineamientos específicos que eviten o restrinjan la instalación de nuevas fuentes fijas en zonas sensibles y/o la aplicación de límites especiales de emisión más estrictos. Esta restricción aplica a zonas clasificadas como áreas fuentes y zonas de bajas emisiones fijadas en los instrumentos de planeación y ordenamiento territorial. Estas disposiciones se aplicarán en coordinación y complemento con las disposiciones señaladas en la medida B1.”

La línea de acción anterior, es como volver a llover sobre lo mojado, no vemos la razón de introducir normas que están establecidas con la fuerza de ley y por lo tanto de obligatorio cumplimiento, que necesitan de la autoridad ambiental para su ejecución.

EN CONCLUSIÓN

El PIGECA, está lleno de buenas intenciones como todos los planes anteriores y al mismo tiempo se extiende a otros campos, pero por más que se le agreguen componentes, sucederá como con los anteriores, que sólo quedarán en el papel.  Partamos en primera instancia de aplicar desde ya las normas actuales, incorporando sus mecanismos y procedimientos como actividades y líneas de acción, metas y objetivos y dejémoslas plasmadas en el actual PIGECA, para garantizar su continuidad y se convierta en un instrumento de ejecución a corto plazo. Esto permite empezar sancionado a los infractores: fuentes fijas y móviles de contaminación del aire, que llevan bastante tiempo en esa condición por omisión de autoridades anteriores.

El PIGECA debiera considerar de manera seria, líneas de acción que involucren temas relacionados con la ética y la moral de los funcionarios públicos, que deberán cumplir ciertos perfiles y someterse a determinados requerimientos, inclusive al polígrafo y supeditarse a seguimientos con sesiones permanentes de terapias psicológicas con el fin de mantener incólume su perfil de ciudadanos honestos, en el ejercicio de las funciones públicas.   

En Consecuencia proponemos se incorporen el Decreto 948 de 1995 y el Decreto 979 de 2006 que modifica algunos artículos mejorándolos (niveles periódicos de inmisión) y las Resoluciones 909 de 2008, (normas y estándares de contaminantes admisibles al aire, por fuentes fijas) 910 de 2008 (niveles permisibles de emisión de contaminantes que deberán cumplir las fuentes móviles 610 de 2010 (Niveles Máximos Permisibles para Contaminantes Criterio)

Planteamos grosso modo, las estrategias o como se denominan en el PIGECA, líneas de acción, los mecanismos, regulaciones, herramientas, normas, estándares y sanciones que deben incluirse en el Plan, como garantía de su ejecución inmediata y bienvenidas las normas posteriores que afinen y vigoricen las normas presente que están vigentes desde 1995 y que han sido omitidas por las autoridades ambientales.

Primera línea de acción: Sanciones a los infractores

Son suficientemente conocidas las fuentes fijas que al momento se han tornado infractores desde la vigencia del Decreto 948 de 1995, porque no han presentado el Informe de Estado de Emisiones, y si lo presentaron no adecuaron su producción dentro de los estándares establecidos de producción limpia y deben por lo tanto, ser sancionadas conforme lo establece la norma:

Artículo 97 del precitado Decreto 948, determina:

“Parágrafo 3º.- La omisión en la presentación oportuna de la declaración contentiva del “Informe de Estado de Emisiones” (IE-1) acarreará la suspensión hasta por un (1) año de las actividades, obras o trabajos, causantes de emisiones atmosféricas, el cierre por el mismo tiempo de la suspensión del respectivo establecimiento industrial o comercial, y multas diarias equivalentes a un salario mínimo mensual por cada día de retardo.”

Segunda línea de acción: Aplicación de normas y estándares

De la siguiente manera estará regulada la aplicación de los estándares, los cuales han sido establecidos por el Ministerio mediante las resoluciones 909 de 2008, (normas y estándares de contaminantes admisibles al aire, por fuentes fijas y 610 de 2010 (Niveles Máximos Permisibles para Contaminantes Criterio)

“Artículo 98º.- Aplicación de Normas y Estándares para Fuentes Fijas. Las normas y estándares que en desarrollo de este Decreto, dicte el Ministerio del Medio Ambiente antes del 1 de Junio de 1996, se aplicarán a las fuentes fijas de emisión de contaminantes al aire, existentes en todo el territorio nacional, de conformidad con las siguientes reglas: Inciso. Modificado por el art. 9, Decreto Nacional 2107 de 1995 Artículo 9º. Modifíquese el inciso 1 del artículo 98 del Decreto 948 de 1995, de la siguiente manera:

“Artículo 98. Aplicación de normas y estándares para fuentes fijas. Las normas y estándares que en desarrollo de este decreto dicte el Ministerio del Medio Ambiente, se aplicarán a las fuentes fijas de emisión de contaminantes al aire existentes en todo el territorio nacional, de conformidad con las siguientes reglas (…)”

“1. Para las fuentes fijas que tuvieren autorizaciones sanitarias parte aire, sean provisionales, de instalación de funcionamiento, expedidas al amparo del Decreto 02 de 1982, que se encuentren vigentes, y estuvieren cumpliendo la normatividad ambiental legalmente aplicable, las expresadas normas empezarán a regir a partir del vencimiento del término de veinticuatro (24) meses, contados desde la fecha de vigencia de las respectivas resoluciones ministeriales que adopten las nuevas normas o estándares de emisión. A este mismo plazo estarán sujetas aquellas fuentes fijas que no estaban sujetas a control conforme al Decreto 02 de 1982.

.Para las fuentes fijas que no tuvieren autorizaciones sanitarias parte aire, de conformidad con lo establecido por el Decreto 02 de 1982, o que aun teniéndolas no estuvieren cumpliendo la normatividad ambiental legalmente aplicable, las expresadas normas empezarán a regir a partir del vencimiento del término de dieciocho (18) meses, contados desde la fecha de vigencia de las respectivas resoluciones ministeriales que adopten las nuevas normas o estándares de emisión.” Subrayas y negrillas fuera de texto.

Normas y estándares que fueron adoptados por el Ministerio mediante las Resoluciones enunciadas anteriormente 909 de 2008 y 610 de 2010, que debieron estar cumpliendo todas las industrias, so pena de convertirse en infractores.  

Tercera línea de acción: Clasificación de industrias y actividades contaminantes, Plan de Reconversión a Tecnología Limpia de fuentes fijas y fijación de plazos y sanciones

Suponiendo que las industrias del Valle de Aburrá están clasificadas en la Actividad IV que es la última categoría establecida, habrían tenido un plazo de 10 años máximo para adecuar su producción a tecnología limpia y todas habrían sobrepasado dicho plazo, tal como lo reglamentó el Decreto 948 de 1995:

“Artículo 100º.- De la Clasificación de Industrias o Actividades Contaminantes.

 Industrias o Actividades Tipo IV: Las que requieren un alto grado de reconversión a tecnología limpia y plazo superior a cinco (5) años e inferior a diez (10) años para la aplicación de los estándares.

Artículo 101º.- De la fijación de Plazos de Ajuste para el Cumplimiento de las Normas. Atendiendo a la clasificación de que trata el artículo anterior, la autoridad ambiental competente examinará, dentro de los ocho (8) meses siguientes a su presentación, la solicitud de clasificación y el Plan de Reconversión a Tecnología Limpia (PRTL) de cada peticionario, establecerá las reglas a que se sujetará el desarrollo del plan y las consignará en un Convenio de Reconversión a Tecnología Limpia (CRTL), en el que se establecerán los plazos definitivos para las transformaciones y ajustes de los procesos y de las tecnologías, las características básicas de la reconversión tecnológica a desarrollarse, además de la aplicación de las normas y estándares correspondientes y las consecuencias del incumplimiento del convenio.

El incumplimiento de los Convenios de Reconversión a Tecnología Limpia (CRTL), dará lugar a la suspensión temporal o al cierre definitivo del establecimiento comercial o industrial, según sea el caso.”

“…Artículo 104º.- Oportunidad de los Planes de Reconversión a Tecnologías Limpias. En ningún caso podrá pedirse, concederse o aprobarse, a una misma fuente fija, más de un Plan de Reconversión a Tecnología Limpia (PRTL) o solicitar su prórroga.  

Quienes bajo el Decreto 2 de 1982 estuvieren bajo el régimen de Plan de Cumplimiento, serán considerados infractores si no han dado cumplimiento oportuno a las obligaciones que de él se derivan. La existencia de un Plan de Cumplimiento, bajo la vigencia del Decreto 2 de 1982, no exime a la fuente fija a él sometida del cumplimiento de las obligaciones de que trata el presente Decreto, ni sustituye el Plan de Reconversión a Tecnología Limpia, ni la exime de la obligación legal de obtener permiso de emisión de conformidad con las nuevas disposiciones legales y reglamentarias.”

Cuarta línea de acción: Autorizaciones de nuevas fuentes fijas.

Este parte se ha incumplido por la proliferación de nuevas industrias que no cumplen con la ubicación establecida en los POT

“…Artículo 107º.- Localización de Industrias y de Fuentes Fijas de Emisión. A partir de la vigencia de este Decreto ningún municipio o distrito podrá, dentro del perímetro urbano, autorizar el establecimiento o instalación de una fuente fija de emisión de contaminantes al aire en zonas distintas de las habilitadas para usos industriales en el territorio de su jurisdicción.

Quinta Línea de acción: Contaminantes al aire por fuentes móviles

El ministerio del Medio Ambiente para dar cumplimiento al artículo 97 del Decreto reglamentario nacional 948 de 1995 anteriormente descrito, expidió desde 1995 la Resolución 1351 que adopta “la declaración denominada Informe de Estado de Emisiones (IE-1)”  

En ese mismo sentido el mismo Ministerio del Medio Ambiente dictó la Resolución 0910 de 2008, por medio de la cual “se reglamentan los niveles permisibles de emisión de contaminantes que deberán cumplir las fuentes móviles terrestres y se reglamenta el artículo 91 del Decreto 948 de 1995

Sexta línea de acción: Vigilancia y control de las fuentes móviles

Resolución 0910 de 2008

Artículo 15°. Operativos de revisión. En ejercicio de la función legal de vigilancia y control, autoridades ambientales competentes, realizarán operativos de verificación de emisiones a las fuentes móviles en circulación, en conjunto con las secretarías y demás organismos de tránsito departamentales, distritales y municipales, cuando menos cada dos meses dentro de su jurisdicción, siguiendo los procedimientos establecidos en el Capítulo III de la presente resolución, e impondrán sanciones conforme a la facultad dada por la ley para cada autoridad.

Para ello, deberán contar con los equipos de medición móvil y el personal idóneo para realizar los operativos, o realizar convenios de cooperación o contratos con personas naturales o personas jurídicas que demuestren la capacidad técnica y operativa para realizar los operativos de revisión, de acuerdo con lo establecido en la presente resolución.

Artículo 16°. Emisiones visibles en vehículos a gasolina. La autoridad de tránsito iniciará el proceso sancionatorio a que hace referencia el Título IV de la Ley 769 de 2002, cuando en una fuente móvil clasificada como vehículo automotor a gasolina se aprecien emisiones visibles, como humos azules o negros, por períodos mayores a diez (10) segundos consecutivos, previa verificación de que el vehículo se encuentra funcionando a su temperatura normal de operación.

Artículo 17°. Emisiones visibles en vehículos diésel. La autoridad de tránsito iniciará el proceso sancionatorio a que hace referencia el Título IV de la Ley 769 de 2002, cuando en una fuente móvil clasificada como vehículo automotor diésel se aprecien emisiones que produzcan un oscurecimiento igual o superior al Patrón número 4 de la escala de Ringelmann durante tres aceleraciones a fondo consecutivas, previa verificación de que el vehículo se encuentra funcionando a su temperatura normal de operación.

Título IV de la Ley 769 de 2002

Articulo 122 modificado por el artículo 20 de la Ley 1383 de 2010

Numera 4 del Parágrafo 1, incisos 2, 3,4 y 5

Cuando quiera que se infrinjan las prohibiciones, restricciones o regulaciones sobre emisiones contaminantes por vehículos automotores, se seguirá el siguiente procedimiento:

El agente de vigilancia del tráfico que detecte o advierta una infracción a las normas de emisión de contaminantes o de generación de ruido por vehículos automotores, entregará al presunto infractor una boleta de citación para que el vehículo sea presentado en un centro de diagnóstico para una inspección técnica en un término que no podrá exceder de quince (15) días. En la citación se indicará la modalidad de la presunta infracción que la ocasiona. Esto sin perjuicio de la vigencia del certificado de la obligatoria revisión técnico-mecánica y de gases.

Realizada la inspección técnica y determinada así la naturaleza de la infracción, el centro de diagnóstico donde aquella se hubiere practicado, entregará al presunto infractor copia del resultado del examen practicado al vehículo y remitirá el original a la autoridad de tránsito competente, para que, previa audiencia del interesado, se imponga la sanción que en cada caso proceda.

En caso de que el infractor citado no presentare el vehículo para la práctica de la visita de inspección en la fecha y hora señaladas, salvo causal comprobada de fuerza mayor o caso fortuito, las multas a que hubiere lugar se aumentarán hasta en el doble y el vehículo podrá ser inmovilizado por la autoridad de tránsito respectiva, hasta tanto el infractor garantice mediante caución la reparación del vehículo.

Practicada la inspección técnica, el infractor dispondrá de un término de quince (15) días para reparar el vehículo y corregir la falla que haya sido detectada en el centro de diagnóstico y deberá presentarlo, antes del vencimiento de este nuevo término, para la práctica de una nueva inspección con el fin de determinar que los defectos del vehículo, causantes de la infracción a las normas ambientales, han sido corregidos. Vencido el plazo y practicada la nueva revisión, si el vehículo no cumple las normas o es sorprendido en circulación en la vía pública, será inmovilizado.

Séptima línea de acción: Medidas urgentes

Para paliar las graves consecuencias que afectan la salud de todos los ciudadanos en el Valle de Aburrá, por la contaminación del aire y mientras se toman las medidas radicales expuestas anteriormente, en el corto plazo de seis meses,  proponemos reevaluar la medida de pico y placa con el fin de realizar una transición hacia programas que conlleven a un mejor uso del vehículo y que no solo desplace la demanda vehicular a tempranas horas de la mañana o generen el aumento del parque automotor como está sucediendo.

Justificación

Hablando de externalidades, o mejor de efectos colaterales, la historia de la humanidad está llena de ejemplos de toma de decisiones en favor del interés común. Tales determinaciones, siempre han ocasionado contradictores, pérdidas económicas y humanas, pero se trata de la supervivencia de la inmensa mayoría, trátese de guerras o de transformación de sociedades en los ámbitos políticos, jurídicos o sociales, en este caso ambiental. No asumir este reto con la suficiente visión, sería pusilánime y no acorde con la dinámica de progreso de la humanidad.

Redactar un plan intentando quedar bien con las élites indolentes, es una traición a los valores más fundamentales de la humanidad y una negación de la solidaridad y compromiso con los seres humanos y el futuro de las generaciones venideras.

Luego de incluidas estas líneas, sin son acogidas, el PIGECA debe contener un cronograma de actividades, para realizar el seguimiento a los objetivos y metas que deberán trazarse con fundamento en las mismas.

Atentamente

Grupo social Ciudadanos por el Aire

Colectivo AIRE Medellín

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